Los seguros en México después de la pandemia.
Por: Óscar Orozco Guzmán
5/04/2022
Siempre es importante hacer una pausa, mirar atrás y reflexionar sobre los aprendizajes y consecuencias que un complicadísimo 2021 trajo a nuestra vida.
Hablando de economía, la inflación durante 2021 alcanzó el 7.1%, cifra no vista desde hace más de 20 años.
En términos de salud, se estima que el número de fallecimientos a causa de COVID-19 durante el año se equipare con los fallecimientos registrados en años en los que no hubo pandemia, es decir, que se dupliquen.
La inflación médica alcanzó el 17% debido al incremento de los costos de la atención hospitalaria, honorarios médicos y medicamentos relacionados con la pandemia pero también al incremento de padecimientos como cáncer, cardiopatías y accidentes cerebrovasculares y lo más preocupante es que esta tendencia alcista se viene presentando desde 2018 año en que registró un aumento del 12.9%, en 2019 fue del 14% y así sucesivamente hasta hoy. Todo esto genera fuertes presiones que incrementan los costos de la cadena de salud y los seguros de gastos médicos y de vida muy probablemente no serán la excepción ya que estamos experimentando un incremento en los costos de las primas de seguros.
Por otra parte, la educación prácticamente se paralizó y hasta podría considerarse un año lectivo perdido y todo esto sin contar otros aspectos como el desempleo y crecimiento económico, que también se vieron afectados.
Pero no todo fueron malas noticias, la pandemia también ha tenido su lado positivo. La contaminación ambiental se redujo gracias a la disminución de la actividad industrial y la reducción del uso de automóviles, sobre todo en ciudades densamente pobladas.
El clima mejoró y hasta fue posible distinguir el cambio de las estaciones del año como no se percibía desde hace mucho tiempo. Las temperaturas que venían a la alza desde hace ya varios años presentaron una disminución en su taza de crecimiento. También se registró un avance considerable en el uso de tecnologías de comunicación a distancia y operaciones electrónicas como el comercio digital, las transacciones bancarias y hasta la contratación de seguros. Aumentaron las reuniones virtuales de trabajo lo que trajo reducción de costos en viáticos y traslados y ya no mencionemos la liberación del tiempo empleado para desplazarse de un lado a otro ya fuera entre ciudades, estados y hasta países. Las personas tuvieron más tiempo para convivir en familia, conocer mejor a sus hijos, consentir a su pareja y apreciar aspectos que la rutina diaria no nos permitía valorar.
Por todo esto quiero platicarte algunos aspectos sobre seguros a tener en cuenta para 2022.
Sin duda, 2021 nos dio la oportunidad de reflexionar y aprender de errores y omisiones. Hoy sabemos la importancia de contratar protección en caso de despidos, enfermedades, accidentes, invalidez y hasta la pérdida de la vida.
2021 también trajo sismos, fenómenos hidrometeorológicos y problemas relacionados con delincuencia e inseguridad que nos hacen pensar en proteger el patrimonio ante las repercusiones negativas de sufrir algún siniestro que afecte nuestros bienes.
Pero ¿qué podemos hacer para prevenir estas consecuencias negativas? Lo primero es estar consciente de ellas y analizar su impacto en nuestra vida si llegaran a presentarse, esto nos dará una buena idea de si vale la pena invertir en la contratación de una póliza que nos proteja económicamente de estos imponderables.
Es muy importante que tengas en mente que los altos niveles de siniestralidad que se presentaron durante el año pasado tanto en frecuencia como en severidad obligarán a las aseguradoras a incrementar el costo de los seguros. Para muestra un botón.
Según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, AMIS, la pandemia por COVID-19 es el evento más costoso de la historia ya que en 2021 provocó que el sector asegurador pagara más de $2,495 millones de dólares y contando, desbancando al huracán Wilma que en 2005 tocó tierra en las costas de Quintana Roo y que en tan sólo tres días presentó daños asegurados por más de $2,400 millones de dólares.
Al cierre de septiembre de 2021, las aseguradoras mexicanas habían pagado $21,263 millones de pesos en indemnizaciones de gastos médicos y $28,783 millones de pesos por seguros de vida, es decir $50,046 millones de pesos en total.
Por otra parte, el 74% de las indemnizaciones pagadas en seguros de gastos médicos alcanzó el medio millón de pesos pero los números cambian mucho dependiendo del tipo de atención médica, por ejemplo:
- El internamiento hospitalario costó alrededor de $563,482 pesos.
- El tratamiento ambulatorio $26,711 pesos.
- Unidad de cuidados intensivos $1,256,151 pesos.
- Y la intubación sin ingreso a unidad de cuidados intensivos $3,524,204 pesos.
Estos números justifican plenamente el ajuste de los costos de los seguros en los próximos días, por lo que te recomiendo que hagas tu análisis financiero lo antes posible y determines si te conviene contratar seguros o no. Apóyate de la asesoría de un agente profesional de seguros.
En otro orden de ideas, cabe mencionar que cerca del 30% de las personas que lamentablemente fallecieron a causa de la enfermedad contaban con algún tipo de seguro de vida, ya fuera por un crédito hipotecario, tarjeta de crédito, como prestación por parte de su trabajo o un seguro individual. Las aseguradoras afirman que el monto más alto de indemnizaciones pagadas se encuentra en las personas con rango de edad entre 50 y 59 años.
En este punto, tal vez te estés preguntando ¿esta situación pone a las aseguradoras en una posición en la cual no serán capaces de hacer frente a sus obligaciones? La respuesta es un rotundo no. El sector asegurador es el tercer inversionista más importante del país, sólo después de los fondos de inversión y las AFORES y cuenta con reservas suficientes que superan 3.3 veces el capital requerido por la ley para enfrentar sus obligaciones, así que no tendrá problemas para responder aún en tiempos de pandemia.
Ahora bien, no todos los rubros sufrieron a causa de la enfermedad, en el caso de los seguros de automóvil, las indemnizaciones pagadas se redujeron a causa de una menor movilidad de las personas aunque las ventas de seguros para auto también disminuyeron. La gente dejó de comprar pólizas porque usaron poco su auto.
Hablemos de algunos aspectos que las aseguradoras tendrán que cambiar para continuar vigentes. Empecemos por la digitalización.
El objetivo del seguro no ha cambiado en miles de años, pero si la forma en que llega a las personas y últimamente, la forma en que las personas se informan sobre los productos. La gente ahora está en condiciones de comparar precios y coberturas; y cada vez pone más atención a las reseñas y opiniones que otras personas hacen en redes sociales, blogs y sitios de reseñas. Para que una aseguradora garantice su vigencia tendrá que poner mucha atención a estos aspectos y cerciorarse de que su mensaje sea emitido usando el mismo lenguaje que emplean sus prospectos, así como enviarlo por los canales de comunicación que estos ocupan.
Otro aspecto a considerar es la profesionalización de los agentes de seguros pues el internet facilita el intercambio de información. Hoy ya comienzan a aparecer sitios en los que las personas pueden cotizar, comparar y hasta comprar sus seguros. No es que el agente de seguros vaya a desaparecer pues mucha información es muy especializada o complicada de entender y siempre se necesitará la asesoría de un experto en la materia, pero los agentes deberán ser más profesionales, ofrecer mejores experiencias de compra a sus clientes y especializarse para conservar la preferencia del mercado.
Por último, las aseguradoras deben replantearse si los productos que ofrecen satisfacen las necesidades de un mercado cada vez más demandante. Algunas aseguradoras ya están integrando a sus ciclos de venta elementos digitales que les permiten conocer el comportamiento y hábitos de uso de los seguros que sus clientes contratan, esto las faculta para adaptar su oferta a dichos hábitos de manera tal que se pueden ofrecer soluciones que cobren al asegurado sólo por lo que se usa o coberturas alineadas con las necesidades del cliente. Por otra parte, las aseguradoras también deberán desarrollar productos que les permitan acceder a mercados que hoy están desatendidos como son los niveles socioeconómicos más bajos que históricamente han estado excluidos de la contratación de un seguro.
En conclusión, es importante que aprendamos de la experiencia y nos preparemos para afrontar situaciones catastróficas como lo ha sido la pandemia de COVID-19 de manera tal que no veamos nuestra salud, porvenir y patrimonio puestos en jaque por no contar con recursos suficientes para hacer frente a los problemas y el sector asegurador deberá ser más innovador para ofrecer mejores alternativas a las personas si lo que desea es crecer y proteger a más gente.
Si deseas saber más sobre este y otros temas puedes escuchar el podcast Seguro Te Interesa dando clic en el siguiente vínculo:
https://open.spotify.com/show/7Dyt42aIzimIsSwAeYing0?si=0abea5c9c5194f3a
