El amor a través de los seguros.
Por: Óscar Orozco Guzmán
10/05/2022
Cuando inicié OCF, en las sesiones de capacitación de las aseguradoras, mis instructores me decían que los seguros de vida son una de las formas más genuinas de expresar amor a tu familia. En aquél entonces tenía una vaga idea de que eso era cierto, pero no entendía bien a qué se referían mis maestros. Me tomó algo de tiempo pero creo que ahora lo tengo más claro.
Los seguros de vida están diseñados para inyectar flujo de capital a una familia en caso de que el pilar económico de la casa falte, esa es, en esencia, la razón de ser de un seguro y debería ser motivo suficiente para que todos protejamos a nuestros seres amados garantizándoles que si partimos de este mundo, no tendrán que preocuparse por problemas económicos.
En algunas asesorías que he brindado a las personas, hay quién me dice que no le interesa un seguro de vida porque quién lo va a disfrutar es el Sáncho, esto no sólo es una forma muy despectiva de pensar sobre la pareja pues implica infidelidad y estoy seguro que la mayoría de las personas no tienen ese concepto de su pareja. Si fuera así lo más seguro es que no estarían ya, con esa persona, ¿verdad?
Pero aún si al momento de partir, nuestra pareja continuara su vida con alguien más, ¿no te alegraría que el amor de tu vida no tenga que ir por el mundo sola o solo? Y más aún, ¿no te sentirías tranquilo de que tu pareja no tendrá problemas económicos ni la necesidad de salir con una persona sólo porque no le quedó de otra?
Además, también hay que considerar el nivel de vida que tendrá tu pareja si tú llegaras a faltar, sobre todo si es tu dependiente económica. El seguro de vida es el único instrumento financiero que garantiza que tu familia mantendrá el estilo de vida que le diste y es un regalo que todos agradecemos a nuestros seres queridos cuando parten a mejor vida. Piénsalo de esta forma, el seguro de vida continuará ahí cuando tú ya no estés. ¿No te gustaría que tu familia te recuerde con cariño al saber que te preocupaste por ellos aún cuando ya no pudiste seguir acompañándolos?
La suma asegurada que una familia recibe cuando el sostén de la casa fallece, es un legado que extenderá tu amor hacia ellos cuando mueras y es un gesto totalmente desinteresado para mostrarles lo mucho que los amas y que te importan.
Por otra parte, el seguro de vida no sólo es una cantidad de dinero que se entrega a los beneficiarios, ¡es mucho más que eso! Contratar un seguro puede garantizarle a tus hijos que podrán salir adelante en la vida, sobre todo si son pequeños. Según datos del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) en México hay más de 1 millón de niños huérfanos y a causa de la pandemia por COVID-19 se han sumado otros 7,000 más. Adicionalmente, más de 4.1 millones de niños mexicanos no asisten a la escuela, esto según datos de la Unicef. Las razones son diversas, por ejemplo, hay niños que forman parte de la población vulnerable, sus familias no cuentan con recursos suficientes y también porque existe la violencia familiar, entre otros motivos. De por sí, ya es difícil que un niño termine su educación aún contando con el apoyo de su familia. ¿Te imaginas lo difícil que sería para un niño terminar su educación si además le agregas la falta de sus padres?
Un seguro de vida, no es un gasto, es una de las formas más concretas y tangibles de hacer algo de valor por los tuyos. Es garantizarles su porvenir aún cuando ya no puedas estar ahí para ellos. Eso es un hecho.
Hasta este punto te he hablado sobre cómo se relaciona el seguro de vida con el amor a la pareja y a los hijos pero también tiene mucho que ver con el amor propio.
Algunas personas no planifican tener familia o la desean pero aún no la forman, algunas veces estas personas argumentan que no tienen a quién dejarle este legado y afirman que por ese motivo no necesitan un seguro de vida. Esto es muy válido y cada persona lo determina, pero quién piensa así frecuentemente olvida que también existe el amor propio y que el primer dependiente económico que tenemos somos nosotros mismos.
Los seguros de vida ofrecen muchas ventajas a la persona que los contrata, no todo tiene que ver con el fallecimiento, por ejemplo: pueden brindar tranquilidad y respaldo económico si llegaras a sufrir una invalidez. Por el simple hecho de estar vivo, tienes el riesgo de sufrir una situación así, pero al contar con un seguro de vida, tendrás el respaldo de dinero que te permitirá mantener tu nivel de vida o por lo menos, tendrás la opción de decidir qué hacer, cosa que no puedes darte el lujo si no tienes dinero y lo mismo sucede en el caso de enfermedades graves como cáncer o infartos, por mencionar algunas y lo mejor de todo es que no es dinero tirado, como algunas personas piensan, pues si nada malo sucede, no sólo recuperarás lo que pagaste, también los rendimientos que genere tu capital durante el tiempo que hayas contratado tu seguro y en algunos casos hasta podrás deducir impuestos.
Esto es muy conveniente porque puedes hacerte el mejor regalo de todos que es vivir una vejez digna cuando llegue el momento o materializar ese proyecto de vida que te apasiona o regalarles a tus hijos la mejor educación que puedan tener.
El seguro de vida está diseñado para proteger a los tuyos en los momentos más difíciles de la vida y brindarles la seguridad que tú les diste en vida cuando hayas partido de este mundo. Es un gesto desinteresado que te permite seguir presente para ellos y una excelente forma de dejarles un legado. ¿Puedes pensar en una mejor forma de demostrarles tu amor?
Contrata un seguro de vida no por ti, sino por ellos.
Si deseas saber más sobre este y otros temas puedes escuchar el podcast Seguro Te Interesa dando clic en el siguiente vínculo:
https://open.spotify.com/show/7Dyt42aIzimIsSwAeYing0?si=0abea5c9c5194f3a
